miércoles, 13 de julio de 2016

Hacerlo de cero. Pero consentido y con deseo.

No se explicarlo bien, tengo ganas de meterme en la cama con alguien, bueno con alguien concreto.
Tengo ganas de desgarrarle la ropa, de comérmelo a besos, de envolvernos en sabanas de seda, mientras su cuerpo y el mío, desnudos, se rozan.

Quiero estar aunque sea una noche poseída por un hombre que sepa volverme loca y que me haga gritar arañar una pared, desgarrarme entre sus brazos.

Pero a la vez que siento esa pasión, también recuerdo como una vez por la fuerza un hombre resquebrajó mi cuerpo a la fuerza. Me dsnudó de cintura para abajo y dejando mis enteañas al aire me destajó.

Y desde ese día, aunque tengo incipientes ganas de acostarme con ese hombre que tanto deseo, me planteo si el sexo se puede disfrutar.
Supongo que sí, aunque tendría que comprobarlo.

Tal vez nada impida que pueda disfrutar de una nueva relación, de otro cuerpo al que aferrarme, un cuerpo que besar apasionadamente, una camisa que desabrochar despacio.....
Quiero que el sexo sea un disfrute mutuo para él y para mí, volver a sentir su sexo duro dentro de mí, por propia voluntad, sabiendo que es un deseo, un regalo del destino, un recuerdo.

Creo que debe ser especial descubrir un cuerpo nuevo, y saber que será mío por un instante.  Satisfacerlo con mi boca, con mi lengua, con mis manos, con un masaje, con un beso en la nuca, y después de estallar uno dentro de otro, acomodarme en su pecho, con la melena suelta, y que sus manos me acaricien cubiertos por las sabanas de seda.

 Solo añádele una botella de cava, unas rosas, y algo dulce, una música tenue y déjate llevar, es cuestión de disfrutar, si se puede, creo.

sábado, 18 de abril de 2015

Perder el tren



Amanezco hoy tan emocionada porque voy a buscarte a la estación. Por fin voy a volver a encontrarme con la persona que siempre aunque sea lejos ha estado a mi lado.

Estos meses han sido largos, pero recibir algunas cartas ha hecho la espera más llevadera. 
Somos amigos, y lo sabemos, pero tal vez dentro de nosotros hay una fuerza reprimida que nos lleva de vez en cuando a la locura.

¿Acaso dos amigos sin compromiso alguno, no pueden dejarse llevar?

Cuando tu tren llega al andén de la estación y te veo bajar, se me acelera el corazón. Y es tan fuerte el abrazo que nos damos que me levantas un palmo del suelo.

Vas a pasar una semana en mi ciudad, en mi casa, y difícil será reprimir tanto deseo.
Las angostas calles de mi Zaragoza, esa que tanto nombras, quedan grabadas en tu memoria y en tu objetivo. 
Y a la orilla del Ebro, en el Puente de Piedra donde los recién casados se besan, tú me regalas el mejor de tus "te quiero"

En nuestra última noche juntos, antes de que te vayas, sin saber cuando será la próxima vez, tus ojos me miran deseosos, y mi cuerpo se abalanza sobre tí. 

Fundidos en un beso, acariciándote tras la oreja, la nuca, ese beso robado pero, no lo neguemos, deseado, se convirtió en un instante de pasión donde poco a poco desaparece mi ropa, vuela la tuya, nuestras carnes se enredan y tu pierdes el sentido y el tren de vuelta.  
Yo solo pierdo la cuenta de los besos que nos damos.

Te quiero, me quieres, me deseas, me sueñas.... Vives bajo mi almohada.

Llévame donde tu vayas, déjame donde te quedes, pero no me separes de tu lado porque ambos somos la vida para el otro.

lunes, 26 de enero de 2015

ROSAS INTENSAS


Era un día plomizo, de estos que la niebla cala hasta los huesos. 
Alba esperaba la llegada de su novio. Era un día especial para ellos, hacia dos años que se habían prometido.
Adrián llegó tarde a casa, como de costumbre, pero con un ramo de rosas.
Alba estaba acostada, leyendo todas las Sombras de Grey que le quedaban.
Adrián encendió la luz tenue de la habitación camuflado tras el ramo de rosas. Besó a su chica en unos labios que pedían a gritos una noche de lujuria.
Voy a la ducha, te vienes cielo? Alba asintió.
Tomó a Adrián de la cintura, poco a poco se fueron desnudando, y el baño se fue llenando de vapor. Sus cuerpos se rozaban bajo el agua, el aromático jabón de rosas, perfumaba aquellos cuerpos ardientes.
Empapados, sin apenas secarse, Adrián tomó en sus brazos a Alba y la llevó hasta la cama. La llenó de besos, por todas partes, y ella correspondió tanto deseo con un "te quiero" y unas caricias en el pelo, unos besos en el cuello de su chico.
No había tiempo que perder, los cuerpos hervían, Alba temblaba con cada roce de las manos de Adrián, y él pedía sin decirlo, culminar tanto amor.
Entrar uno en el otro, llegar a la locura. Alba se dejó llevar.
Poco a poco Adrián la penetraba, dándole placer, acariciandole los senos, la melena. Solo se oía el cierzo, pues sus gemidos se acallaron con un beso, sus lenguas enrolladas, el suave olor a rosas... el orgasmo llegó a la par para ambos cuerpos. 
Minutos intensos, llenos de placer, de vida, de amor, de lujuria.
Alba exhausta, tras tanta pasión, se recostó sobre el pecho de su chico, le besó, le acarició cada poro de su piel, intercambiando "te quieros" .
Desnudos, abrazados, enamorados, Alba y Adrián se durmieron cubiertos por la colcha de seda y el ramo de rosas, que intacto como su amor apareció sobre su lecho al amanecer.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Qué tiene un hombre, que nos vuelve locas?


Que tendrá un hombre que es capaz de volver loco a un cuerpo de mujer.
No me sirve cualquiera y de hecho para escribir esto, me baso solo en aquellos que he visto, que he tocado, que he sentido, que me han hecho sentir.

No cambio por nada del mundo esa sensación de dormir abrazada a un hombre, me da igual con pijama que sin el. Sólo puedo decir que en mis noches de insomnio, que no son pocas, abrazarle, besar su frente o sus labios carnosos, o imaginarme que lo hacia cuando mi amor no estaba  conmigo, me ayudaba a conciliar el sueño.
Yo lo sentía así, podría decirse que lo necesitaba.

Hoy duermo sola, como desde hace ya unos meses, pero con la diferencia, de volver a sentir aquello que ya creía olvidado.

Él no está a mi lado, no le puedo tocar ni sentir, pero cojo su foto, la aprieto contra el pecho, me pongo su canción, “The best”, y luego "Europa", de Santana, beso mi almohada como sí de sus labios se tratara, y la sensación es casi la misma que sentía al tenerlo en mis brazos.

No puede ser igual porque no hay sensación similar a la de sentirse piel con piel, temblar a la vez, sentir su cuerpo, el de la persona amada. Sentir como sus manos te rodean con pasión, y al despertarte te regalan una caricia en el rostro. No hay nada comparable. Lo se.

Hoy conozco tu voz, y me he embriagado del perfume de tu cuello cuando sales a la calle, pero sólo con verte la carita, con haber pasado varias noches escribiendote, con ver ese cuerpo que me vuele tan loca... Con eso ya me vale para ser feliz todo un día.

Me sirve pensar que un día arderemos en una hoguera, como el otro martes nos deshicimos a distancia, pero a la vez. Nunca me habían descrito un orgasmo, lo juro. Pero lo llegué a sentir a través de la distancia.

Llegué a sentir como tu miembro crecía dentro de mis entrañas, como mi lengua recorría tu cuerpo... Como acallabas mis gemidos con tus besos. Vi tu cara de placer, en esa cama de sábanas azules…

Que tendrá un hombre, un amigo, un amante, un novio, un marido, que todo te hace sentir diferente como mujer. 

Todo te sabe diferente, todo se encara con una sonrisa. 
Que tendrán esos seres prodigiosos, maravilla creada dentro de un paraíso, que son capaces de darte todo, de enamorarte con una sonrisa, con una mirada, pero también son capaces de marcarnos el cuerpo, el alma y el corazón, con heridas que nunca cicatrizan.


jueves, 30 de octubre de 2014

¿Qué hacer en un debate sobre sexo?

Normalmente en una cena con amigos se suelen hablar muchas cosas. Y por lo general todos tenemos una opinión. Y a partir de ahí surge el debate.

Pero... ¿ y si se habla de sexo?. Que hacemos cuando hay que hablar de nuestra vida marital?

Tenemos varias opciones, ¿pero cual es la correcta?
Podemos mantenernos al margen, pero entonces pareces una soltera amargada, virgen y que no entiende del tema.

Podemos contar la verdad de nuestra relación, y contar cuantas veces la mojamos, cuantas posturas del Kamasutra conocemos....

Y podemos mentir, fardar de que tenemos seis orgasmos en una noche, que te mide 30 o 35 cms, decir que yo grito y me oyen los vecinos, incluso que los orgasmos de tu chica duran 30 minutos como los de un gorrino de granja.


Ahora bien, siempre puedes encontrar en tu camino personas que aunque tú guardes silencio, se imaginen tu vida sexual y te amarguen tu asquerosa vida de soltera.

Por eso el silencio es, en este caso, la mejor de nuestras armas.

Una relación carnal se queda entre la pareja que consuma y el lugar donde arde la hoguera de la pasión.

sábado, 18 de octubre de 2014

Dime como es tu cama y te diré como eres

Hoy hablaré de la cama. Ese mueble que tanto deseamos en una casa. Al menos yo, fue lo primero que tuve en mi casa. Mi cama de 1,35 y una tv.

La cama es algo más que un colchón con una almohada en la que dormir, soñar o retozar.
Si bien es cierto que con tu pareja, lo que mas deseas es un abrazo bajo la colcha, un masaje, un beso bien tapados,  un arrebato de pasión... Dormir o acostarse con alguien del sexo opuesto, siempre es maravilloso, pero estrenar la cama con el amor de tu vida es algo que al menos yo no podría olvidar. En fin cosas de enamorados.

Pero ¿ y una persona soltera? O una persona que no conviva con su pareja?

He ahí el misterio.
No se si en todos los casos se da esta situación, pero leer en la cama o escribir tu diario, se convierte en algo más fácil de hacer en la cama. Una cama está llena de recuerdos.
Es como un rincón para ti, en el que bien podríamos poner "no molestar" es slgo intimo y personal, como una cueva.

La mia por ejemplo, tiene cerca fotos de mis mejores amigos, o de viajes. Y tiene ese aroma inconfundible a colonia de diario.
Bajo la almohada tiene un camisón viejo al que me agarro, y cerca tengo música, y una lámpara con luz tenue, para crear un ambiente relajado si no puedo dormir.

En una cama nos curamos un catarro, reímos, lloramos, saltamos, dormimos, nos abrazamos y con suerte echamos un buen polvo de vez en cuando.

Mi cama de soltera me llama. Tendré que compartirla hoy con mi mascota. Señal de que  es cómoda. 😀

domingo, 14 de septiembre de 2014

Abrazos para la noche de pasión.

Está más que comprobado que abrazar es mucho más que una acción superficial: esta forma de contacto físico es muy beneficiosa para la salud al estrechar los vínculos afectivos y permite un equilibrio emocional

Abrazar nos proporciona un sentimiento de intimidad, protección y bienestar general. Por si fuera poco, abrazar nos beneficia a nosotros, y también a las personas que nos rodean.

Aquí te propongo unos abrazos para poner en práctica:


El abrazo con un “extra”

Abrázalo y además acaricia su pelo,  dale un beso o susúrrale algo lindo al oído. ¡Verás cómo apreciará el detalle!

El abrazo sorpresivo

Cuando tu pareja esté distraída, sorpréndela por detrás tomándola por la cintura o los hombros. Apriétala fuerte y dile cuanto la amas.

El abrazo torcido
Es ese abrazo tan intenso que incluso a veces llegas a doblar ligeramente a tu pareja hacia atrás

El abrazo cargador

Este abrazo lo practican muchos hombres, pues son quienes suelen tener más fuerza. Este abrazo permite abrazar de manera juguetona a su pareja y alzarla al mismo tiempo.

El abrazo de frente

Es el abrazo más sentido, directo y honesto. Al abrazarse de frente, se puede sentir aquello que une a la pareja. Más romántico ya no puede ser.

El abrazo acurrucado

Es uno de los más tiernos que existen; consiste en tomar los brazos de la otra persona, rodear tu cuerpo con ellos y recargarte en su pecho. Sí susurras el momento será aún más romántico.

El abrazo estrangulador

Así como suena: abraza a tu pareja con todas tus fuerzas, como si así pudieras exprimir todo su amor.


El abrazo “de cucharita”

Uno de los preferidos de los enamorados: consiste en acostarse del lado y abrazarse a la hora de dormir.  Así podrán dormir de  una manera reparadora.

El abrazo eterno

Sin prisas. Ya sea recostados o de pie, fúndiendose en un abrazo largo, de esos que parece que no tendrán final. 

El abrazo mudo

Es ese abrazo en el que se miran fijamente a los ojos, sin decir una sola palabra. Pero diciendo muchas cosas a la vez.

Ponlos en pràctica y deja que fluya la energía y el sentimiento que transmiten.
El contacto piel con piel es una manera irrepetible de sentir a la otra persona.